miércoles, abril 27, 2011

CENSURA A LA LIBERTAD DE OPINION.


CENSURA A LA LIBERTAD DE OPINION


El pasado 11 de abril, hice publica en mi columna Crítica Mínima de el diario El Tiempo de Colombia, un texto titulado Requiém por el Salón Cano. En esta columna me atreví esta vez, no solamente a hablar de arte, sino también a criticar un estado del arte, en particular a una institución que conozco muy bien porque fui su director durante un tiempo. En el texto de opinión hago una crítica el manejo que se la ha dado al Museo de Arte Universitario de la Universidad Nacional de Colombia,  el cual, insisto ha perdido su orientación académica: muestra de ello es la "desaparición" o transformación del Salón Cano que es tan solo la punta del Isberg.

Este texto generó como era de esperarse, un debate al interior de la academia y, una fuerte y desafortunada reacción por parte de las directivas universitarias implicadas en el asunto (Dirección de divulgación Cultural de la misma institución universitaria), quienes de manera autoritaria, enviaron una carta a la dirección de el periódico, pidiendo rectificación a dicho texto, lo que constituye sin lugar a dudas, un verdadero atentado contra la libertad de opinión.

Esto ha generado una presión a los editores, quienes han decidido no seguir publicando mi columna de crítica desde entonces.

Hago público este debate.

Ricardo Arcos-Palma. Bogotá, 27 de abril del 2011.




sábado, abril 23, 2011

Vistazo Crítico 98: Yann Toma y su Incursión en la ONU.



 El Presidente de Ouest-Lumière tiene asiento en la ONU.
Exposición de Yann Toma en la Valenzuela Klenner Galería.


“Las empresas críticas se inscriben en la duración, es allí donde reside su particularidad. Ellas son frecuentemente las empresas de toda una vida. Detrás de ellas el individuo desaparece voluntariamente. Ellas operan como sistema global y como estructura instalada en el tiempo para interpelar directamente los fenómenos del mundo. En esto, son portadoras de una dimensión política”. Yann Toma. Les entreprises critiques.

    Desde hace varias décadas, frente a una globalización comercial predadora, que no conoce fronteras y que arrasa con los pequeñas compañías y mercados locales, el artista contemporáneo asume una posición y trata de crear lugares de reflexión plástica y crítica: se convierte en un verdadero exota (Nicolas Bourriaud. Radicante) que recorre el mundo instalando su visión crítica. En el año 1991, Yann Toma artista francés, decide “comprar” una antigua empresa de electricidad que había perdido su posibilidad de existencia en el complejo mundo del mercado.

    La empresa Ouest-Lumière comienza a devenir el lugar de cuestionamiento crítico, donde el artista deviene el presidente a vida. Recuperando elementos de archivo de esta extinta compañía de electricidad, el artista se apropia de una red simbólica, una infraestructura de fábrica, la cual se convirtió en un territorio de investigaciones y la materia misma de su actividad artística. Su proceso de trabajo visa una autonomía absoluta y la proyección del artista como motor económico y político de la innovación mundial. Para alcanzar este objetivo, él sesiona permanentemente en la Asamblea General de la ONU como estrategia de inmersión en la realidad política.
 Yann Toma. Fotos Ricardo Muñoz. www.liberatorio.org

    Esta experiencia artística tiene un antecedente: en el año 1966 el artista canadiense Lain Baster crea su empresa “N.E. Thing Company” la cual es tomada en serio por el mundo empresarial, generando una incursión crítica al interior del sistema financiero de manera viral. Este dispositivo político, abre la puerta a nuevas experiencias, claramente enraizadas en presupuestos situacionistas que generan nuevas maneras de pensar nuestra relación con el mundo empresarial que domina nuestras sociedades contemporáneas.

    Ouest-Lumière se convierte en una verdadera multinacional que despliega energía artística, instalando agencias y filiales en varias partes del mundo: India, Estados Unidos, Islandia, Suecia, Japón, Francia y China. Muy pronto se instalaran las primeras agencias en Latinoamérica: Colombia ha acogido con entusiasmo este proyecto iluminador para escapar del oscurantismo artístico, dice irónicamente el Presidente de Ouest-Lumière quien ha escogido dos ciudades para instalar su empresa luminosa: Bogotá y Cartagena de Indias.
    El Presidente de Ouest-Lumière, durante la segunda Cátedra Franco-Colombiana de Altos Estudios, habló en la Biblioteca Nacional el lunes 11 de octubre del 2010, sobre “el artista emprendedor y la empresa/mundo”. El artista afirmó: “quien se interesa hoy en el arte contemporáneo, está obligado a constatar que no es una, ni dos, sino una multitud de empresas de artistas que tienen su lugar en el corazón de los dispositivos institucionales mundiales. Cada una de ellas, inscrita históricamente y estratégicamente, distribuye un proceso de trabajo, desprendiendo quizá una parte de esa espiritualidad que Beuys consideraba en su tiempo como necesario al devenir de la empresa. Pues el devenir-empresa del artista no es un llamado a oponerse irónicamente al sistema de la empresa sino más bien a interrogarse sobre el lugar que ocupa el individuo hoy”. 

Las empresas críticas logran hoy señalar las fortalezas y debilidades de un sistema global basado no el intercambio de valor simbólico, sino el intercambio de valor monetario. Cuando el artista decidió instalarse en la Organización de las Naciones Unidas, su obra logra penetrar de manera contundente la realidad. Pero no cualquier realidad: el lugar donde él se instala, es el lugar mismo donde el poder mundial decide de las cosas más importantes y transcendentes.
   
Esta incursión en la realidad, tal como lo demostré en el seminario Art & Flux en la Sorbona el 14 de diciembre del 2010, está muy relacionada con la manera en que el arte crítico particularmente el del artista-empresario, logra incidir estéticamente en la realidad. La ficción en este caso deviene verdaderamente operacional para transformarse en cuestionadora. Ya estamos cansados de simulaciones el arte reclama realidades; esto no es nuevo si tenemos en cuenta que el arte siempre ha estado vinculado a la realidad.

    Cuando vemos a Yann Toma, sentarse al lado de los grandes presidentes y sus cancilleres, o tomarse una foto en la sala de juntas de la ONU, nos hace pensar en los lugares del poder. Su obra logra unir de manera contundente la palabra: arte y vida. No hay fabulación o parece no haberla en su obra.
    
    Yann Toma logra instaurar un dispositivo representacional que nos interroga de frente sobre las maneras en que se toman las decisiones que afectan el mundo. Fotografías, vídeos, sus folletos y también su carnet de acceso al recinto de la ONU, hacen parte de la serie de objetos que ahora hacen parte de la obra del artista.

    Hay que anotar que el artista asume posiciones en comités de dirección en la Unidad de Formación e Investigación en la Sorbona UFR04, desde que era estudiante en la década de los noventa del siglo pasado. Siendo delegado estudiante ha asumido hasta hoy cargos en las más altas instancias de su facultad como el cargo de Representante de Relaciones Internacionales.

    La incursión en la Organización de las Naciones Unidas, por parte del Presidente de Ouest-Lumière, es una incursión en el mundo real donde se toman las decisiones más importantes y se discuten las acciones más transcendentales del planeta. En conversación con el artista, Édouard Glissant logra poner en evidencia lo que significa estar en la ONU como lugar de la “relación”; la ONU:  “Es un alto lugar de la relación pero esta se realiza de una manera no terminada e incompleta. Es un lugar de la relación. Y es por ello que es importante.”

    En efecto, ese alto lugar simbólico es sin lugar a dudas donde la sola presencia del artista abre en el mundo del arte, una dimensión política capaz de poner en juego las relaciones de poder. Pero la pregunta que surge es: ¿Cómo es posible que un Presidente a vida de una empresa de energía creativa logra hacer parte de un selecto grupo de mandatarios? ¿Cuál es la importancia de estar ahí presente? ¿Qué significa estar en el pódium donde se realizan los grandes discursos o presidiendo una mesa vacía, pero símbolo de las más altas discusiones?  
 
    Édouard Glissant en conversación con el artista insistía al respecto: « Estar presente en la ONU y estar a cargo de representar OL en la ONU. Eso no puede estar preparado por discursos ni por conceptos. La presencia y el lado eléctrico deben funcionar. No se debe preparar grandes discusiones. Hay que ir, se debe ir”.

    Cuando el pensador de la errancia, insiste al artista, que si se instala en la ONU, no es para hacer lo que hacen los otros dignatarios del mundo; por el contrario, se trata de dejar el lado discursivo de la palabra y los discursos, por la sola presencia corporal, por la presencia muda y silenciosa del cuerpo, que paradójicamente habla y dice con mayor fuerza lo que tiene que decir. El sólo hecho de estar presente en tal reciento, ya es una puesta en escena, formidable que va más allá, donde las palabras se tocan. En este sentido esta incursión en la realidad por parte del artista es una verdadera incursión en lo político, pues el arte es absolutamente político no porque quiera serlo, sino porque en verdad lo es por su propia acción. Glissant concluye: “El arte descarnado no es aquél que quiere ser político, es el arte que es político desde que se expresa. El arte descarnado es aquél que lo es desde que se presenta, claramente u oscuramente.”

    En estos términos, el artista logra que su obra se inscriba dentro de una concepción del arte político tal y como Jacques Rancière lo entiende: como una división del mundo de lo sensible. La incursión en lo real, por parte de OL, logra dividir y operar dentro de lo sensible y por ende dentro del mundo real, sin crear una separación entre el arte y la vida, entre la ficción y la realidad. Por el contrario, cada vez que se presenta esta opción, podemos darnos cuenta que todo es realidad.
 Richard Shusterman, Richard Conte, Yann Toma, Bruno Lacrampe, Ricardo Arcos-Palma.
Foto Ricardo Muñoz. 2011. Galeria Valenzuela Klenner.

    En este sentido, la fotografía cobra un papel determinante dentro de la obra de Yann Toma, donde, esta se convierte no solamente en un documento que señala la mencionada incursión en la realidad, sino que también logra concretar un imaginario propio del mundo empresarial. Es por eso que lo más importante es sin lugar a dudas, esta manera de ver el mundo, frente a una sola realidad.

    Las fotos que testimonian de esta incursión del artista, como aquella que nos muestra al Presidente de OL con el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon, o aquellas donde el recinto sirve de telón de fondo, logran realizar una inversión radical de lo que significa estar de está lado de la realidad y del otro. En efecto, el artista al incursionar en ese lugar, logra ficcionar la realidad de ese recinto, pero al mismo tiempo inoculando ese grado de ficción, logra instalar un grado de sospecha sobre lo que significa la realidad.

    Una de las imágenes que sorprende, es aquella donde vemos al artista, situarse frente a la gran mesa de deliberaciones en el momento donde no hay nadie en el recinto tan sólo él. Esta extrema soledad, acentúa la idea de lo que significa, estar solo al frente de la imagen del poder. En efecto como decía Michel Foucault a propósito de qué es un autor, el poder, la figura del poder, al anularse crea otra imagen de poder, o mejor un espacio vacío que vendrá a ser ocupado por otra figura del poder.

    Esta especie de vacío es llenado por el artista con su propia figura, donde se recrea un nuevo espacio de poder donde, esta vez la figura del Presidente a Vida de Ouest-Lumière se convierte en el sólo y único dignatario; como si esta multinacional, como si esta empresa crítica luminosa, lograse irradiar un lugar donde ya no brilla nada, donde la luz y Les Lumières parecieran haber desertado desde hace ya bastante tiempo.

Ricardo Arcos-Palma. París-Bogotá, 2010-2011.

miércoles, abril 20, 2011

Vistazo Crítico 97: Restrepo y sus Variaciones sobre el Purgatorio.



ARTE, RELIGION Y POLITICA: 
VARIACIONES SOBRE EL PURGATORIO DE JOSE ALEJANDRO RESTREPO.  

Del 10 de marzo al 30 de abril del presente año, se expuso en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, la producción más reciente de la obra de José Alejandro Restrepo: Variaciones sobre El Purgatorio.  Esta exposición es una reflexión plástica bastante aguda y profunda, donde la relación entre violencia, política, imagen y creencia religiosa[i], generan una serie de preguntas que ponen el dedo en la llaga sobre nuestra realidad nacional. La imagen de los medios de comunicación, las imágenes religiosas (particularmente del barroco colonial), y la realidad social y política que vive Colombia, logran despertar en nosotros, gracias a esta exposición, una serie de interrogantes que nos permiten comprender mejor el complejo contexto que habitamos.
La investigación-creación que realiza Restrepo sobre el acto de purgar, nos recuerda que esta palabra está íntimamente relacionada con sus tres significados: satisfacer, limpiar y evacuar. En los tres casos es el cuerpo que está en la mira de esta acción: el cuerpo condenado de las almas en pena; el cuerpo fragmentado de Dios, ano, ojo, manos; el cuerpo de Cristo crucificado; el cuerpo del misionero que será devorado por los nativos, el cuerpo del espectador hecho sombra en los espacios de exhibición. 

Ahora bien, en el imaginario católico y copto, el Purgatorio es un lugar donde se pagan las deudas, donde las almas se purifican y pueden salir una vez el fuego les ha limpiado todos los pecados, donde se evacuan todos los males que aquejan las almas en pena. El purgatorio ha sido representado como un lugar donde predomina el fuego, con personajes desnudos quienes erran implorando clemencia al “Altísimo”. Este es  un lugar intermedio entre el Infierno y el Paraíso, pero más cercano al primero, que ha sido ampliamente representado por la literatura y el arte: desde las imágenes alucinadas de El Bosco hasta Dante, desde las pinturas del barroco colonial americano, hasta las obras de Restrepo. 

 Serie Mano de Dios. Impresión Digital, color. 110 x 70 cms. 2011.
Al respecto el artista nos dice lo siguiente: “El Purgatorio, no solamente era un problema de tipo religioso, sino que también respondía a una forma política que tenía códigos similares o elementos que articulaban un discurso muy parecido, el sentido de la justicia, el sentido de cómo se negocia la justicia, el sentido de ese lugar, de ese espacio-tiempo que hay que atravesar, de purga, de purgatorio para llegar a un estado absoluto, o un estado de condena eterna; entonces los modelos políticos de alguna manera también responden a unos modelos metafísicos”[ii].
En este sentido, El Purgatorio es una lugar donde la Justicia Divina, adquiere extrañas similitudes con la Justicia terrenal; en esta ecuación de similitud, la realidad nacional se ve permeada por elementos de orden religioso que interesan a Restrepo, como los discursos de Monseñor Builes en contra de los liberales en la época de la violencia años 50; la figura de Ezequiel Moreno santificado, quien insistía en que matar liberales no era pecado alguno; un grupo paramilitar que se autodenomina “Los doce Apóstoles” en la década de los noventa;  un jefe paramilitar llamado “Job”; los discursos del ex-presidente Álvaro Uribe Vélez insistiendo que hay que cortarle la cabeza a la serpiente y al mal encarnado en las FARC; o movimientos revolucionarios con matices mesiánicos como el “Sendero Luminoso” del Perú, y el ELN en Colombia apoyado en la “Teología de la Liberación”.  

 Variación sobre El Purgatorio N° 2. Video instalación. 15 mm. 2011.

La figura metafórica del mal –que cobra en el discurso político después del 11 de septiembre la figura del terrorismo-, es una figura que se reinserta permanentemente en los discursos políticos. Es decir que la metafísica permea la política. Así, no solamente la teología y la política serían elementos fundamentales en la obra de Restrepo, sino también un tercer elemento serían los medios de comunicación. En este sentido la imagen que se desprende del cruce de estos elementos, logran abrir un horizonte donde la violencia es la esencia esencial de esas imágenes.
La exposición está compuesta por cuatro variaciones de videoinstalación de El Purgatorio, inspiradas en Dante; dos series de fotografías digitales: “Crucifijos” y “Mano de Dios”; una serie de serigrafías: “Misiones’ y una video instalación compuesta por cuatro proyecciones y cuatro mini-monitores: “Annus Mundi”. Existen dos fotografías al margen, casi silenciosas porque no están reseñadas que hacen parte del conjunto: estas fotos son de archivo: en una vemos a un personaje amarrado a un palo, ya muerto; imagen que nos recuerda a los grabados de Goya "Los desastres de la guerra"; en la otra foto vemos a un representante de la iglesia bendiciendo un elicoptero de guerra antes del despegue. Ambas imágenes hacen parte del archivo de la violencia en Colombia.


Retórica y teatralidad del perdón. 
Dentro del escenario político, particularmente en Colombia el país del Sagrado Corazón, existe un alto grado de teatralidad y puesta en escena de una retórica del perdón. Dentro del proceso reciente por el que hemos atravesado, donde los paramilitares llegan al sacro recinto del gobierno nacional que es el Congreso de la República, y en un acto casi litúrgico piden perdón al país por sus crímenes. Sin embargo, este acto es una verdadera puesta en escena, donde la retórica genera un terreno de apertura para las desmovilizaciones de grupos al margen de la ley, para que el mismo Presidente en esos años, también entrara en esa retórica al mismo tiempo que todo el país hacía lo mismo, donde el perdón y el olvido, se relacionan perversamente impidiendo que la memoria y los testimonios de las víctimas del conflicto político cobren su lugar en la sociedad.

Serie Crucifijos. Impresión digital, color. 110 x70 cms. 2011.
“Al referirse al conflicto colombiano -nos dice el artista-, es muy común escuchar los calificativos de “absurdo” e “irracional”. Se escamotean fácilmente las razones objetivas y así no solo será difícil encontrar una salida política sino que también se da fácilmente paso a la impunidad. ¿No es la “locura” irresponsable de sus actos? O nos sumimos en el terreno de lo inteligible. ¿No es lo “absurdo” imposible de entender? Es innegable que la degradación del conflicto llega al terreno de la locura y de lo monstruoso ¿pero no se trata entonces del “monstruo de la razón”? (…) ¿En esta cómoda coartada de “todos somos responsables” o “todos somos culpables” no se escamotean las responsabilidades reales?”[iii]
En efecto, como nos sugiere José Alejandro Restrepo, la locura, lo absurdo, lo irracional y lo humano, terminan endulzando la violencia misma, que en realidad es terrible, precisamente porque es pensada, es racional y muy humana. En estos términos el perdón para olvidar, se convierten en el lema predilecto de la retórica teatral del escenario político contemporáneo. 

Annus Mundi, Crucifijos, Mano de Dios, Misiones y 4 Variación.
 
Annus Mundi, es una de las otras dos obras que acompañan las variaciones: aquí cuatro relicarios “catódicos” materializados en monitores de una pulgada, sostenidos por una especie de máquina y cuya imagen podemos ver gracias a una lupa que unas pinzas de esta máquina sostienen. Estas “máquinas” nos hacen pensar en el Deus ex machina, que domina todo el universo. Frente a cada uno de los monitores y a la altura del techo, se reproducen las mismas imágenes pero agrandadas. 

Mediante esta falsa proyección (pues las imágenes son proyectadas por otros dispositivos), se acentúa el misterio de la aparición y de la visión. Cada imagen representa el Santo Prepucio/anillo de Saturno el cual recoge el misterio de la ascensión del prepucio de Jesús, para terminar con la disputa aquí en la tierra de quién poseía el verdadero prepucio. La leche materna/Vía Láctea recuerda no sin ironía que el universo es una alusión a la madre creadora de todo el mundo; el ojo/Ojo de Dios que todo lo ve y vigila y por último el ano /Hueco Negro que puede tragar todo el universo o en su defecto expulsarlo en clara postura escatológica. 

 Annus Mundi. 4 proyecciones y 4 monitores de 1 pulgada: Vía Láctea, Ojo de Dios, Hueco Negro, Santo prepucio. 2011.
Esta obra bien pensada y ejecutada logra sin lugar a dudas instalar el humor y la ironía en el corazón mismo de la creencia religiosa. Lo mismo sucede con las Serie Crucifijos (fotografía) donde un Cristo policromado es crucificado a una cruceta de mecánica de automóviles. Este Cristo, así nos haga sonreír está muy lejos de los Cristos de León Ferrari (La civilización Occidental y Cristiana, donde un Cristo está crucificado a un bombardero americano) y Sierra (Piss Cristo, donde un Cristo crucificado está inmerso en orina).  La serie Mano de Dios  retoma unas manos a las que les faltan unos dedos y en medio aparecen los ojos; esta obra extrañamente nos recuerda otras donde el artista alude a Santa Lucía que le han arrancado los ojos. La serie Misiones (serigrafías) muestra a manera de comics como un padre jesuita en pleno diálogo con los indígenas insiste en ir a evangelizar insistiendo en que el alma es inmortal frente al cuerpo.

 Variaciones sobre El Purgatorio N° 4. Fragmento de la grabación de la videoinstalación. 2011.

Adentrándonos en la exposición, hay solamente una de las variaciones de El Purgatorio que quiero resaltar, no porque las otras carezcan de interés, sino que a mi juicio es la más interesante y contundente de todas: la N° 4, dispuesta en la sala principal del Museo, donde por medio de la proyección vídeo y una mínima intervención objetual (dos pedazos de escalerilla de piscina de aluminio), se recrea un piscina donde deambulaban bañistas reales, que encarnan las almas en pena que van de un lado a otro, mientras en el recinto sumergido en la penumbra se oyen frases de penitentes que piden perdón como la siguiente: “Yo le pido perdón a la sociedad colombiana…” Estas frases, hacen parte de un archivo sonoro recolectado por el artista donde las voces de prelados y curas, paramilitares y guerrilleros, hombres políticos y soldados, logran dar consistencia a esa puesta en escena del perdón. Las voces del Álvaro Uribe Vélez, de Monseñor Crisanto Luque, de alias “Ernesto Báez”, de alias “H.H”, de Salvatore Mancuso, de Karina, de alias “Tijeras”, se unen a la Celebración del Te Deum en la Catedral de Bogotá y la Oración al soldado. 

  Variación sobre El Purgatorio N° 2. Video instalación. 15 mm. 2011. Detalle vídeo.

Sobre esta variación el artista nos dice lo siguiente: “Esa variación cuatro tiene algunos componentes; por un lado el medio purificador no es el fuego en este caso sino el agua, y el audio como componente de la instalación sonora son elementos de archivo, que comencé a grabarlos desde la visita que hicieron los líderes paramilitares al Congreso [de la República] en el 2004, y de ahí en adelante hemos asistido a una especie de oficio permanente de retórica como parte del componente de una ritualización, pero completamente vacua.”[iv]

 Variación sobre El Purgatorio N° 1. Video proyección sobre cuarenta grabados en madera de 90 x 60 cms. 6 minutos.

Se trata claro está de una ritualización del perdón pero al mismo tiempo de una banalización del ritual lo que es propio del escenario político-social en el cual estamos inmersos. En definitiva, esta exposición logra una vez más, poner el dedo en la llaga de la creencia religiosa, insistiendo en el papel de los medios sobre la verdad, ironizando sobre las imágenes sagradas y proponiendo una mirada crítica sobre la realidad nacional.
Ricardo Arcos-Palma.
Bogotá, abril, Semana de Pasión del 2011.

notas:

[i] Arcos-Palma, Ricardo. Violencia, imagen y creencia. Reflexión crítica sobre la obra de José Alejandro Restrepo. Revista Ensayos. N° 17 del 2009. U.N.
[ii] El vínculo inquebrantable, lo teológico y lo político.” Entrevista concedida por José Alejandro Restrepo a Carlos Patiño. Programa Meridianos. Universidad Nacional de Colombia. 2011. http://www.prismatv.unal.edu.co/?tx_ttnews[tt_news]=1760&no_cache=1 
La transcripción es mía.

[iii] Entrevista a José Alejandro Restrepo. Material de apoyo al grupo de guías del Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, sobre la exposición, Variaciones sobre El Purgatorio. 2011.

[iv] El vínculo inquebrantable, lo teológico y lo político.” Idem.
La transcripción es mía. 


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