miércoles, abril 20, 2011

Vistazo Crítico 97: Restrepo y sus Variaciones sobre el Purgatorio.



ARTE, RELIGION Y POLITICA: 
VARIACIONES SOBRE EL PURGATORIO DE JOSE ALEJANDRO RESTREPO.  

Del 10 de marzo al 30 de abril del presente año, se expuso en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, la producción más reciente de la obra de José Alejandro Restrepo: Variaciones sobre El Purgatorio.  Esta exposición es una reflexión plástica bastante aguda y profunda, donde la relación entre violencia, política, imagen y creencia religiosa[i], generan una serie de preguntas que ponen el dedo en la llaga sobre nuestra realidad nacional. La imagen de los medios de comunicación, las imágenes religiosas (particularmente del barroco colonial), y la realidad social y política que vive Colombia, logran despertar en nosotros, gracias a esta exposición, una serie de interrogantes que nos permiten comprender mejor el complejo contexto que habitamos.
La investigación-creación que realiza Restrepo sobre el acto de purgar, nos recuerda que esta palabra está íntimamente relacionada con sus tres significados: satisfacer, limpiar y evacuar. En los tres casos es el cuerpo que está en la mira de esta acción: el cuerpo condenado de las almas en pena; el cuerpo fragmentado de Dios, ano, ojo, manos; el cuerpo de Cristo crucificado; el cuerpo del misionero que será devorado por los nativos, el cuerpo del espectador hecho sombra en los espacios de exhibición. 

Ahora bien, en el imaginario católico y copto, el Purgatorio es un lugar donde se pagan las deudas, donde las almas se purifican y pueden salir una vez el fuego les ha limpiado todos los pecados, donde se evacuan todos los males que aquejan las almas en pena. El purgatorio ha sido representado como un lugar donde predomina el fuego, con personajes desnudos quienes erran implorando clemencia al “Altísimo”. Este es  un lugar intermedio entre el Infierno y el Paraíso, pero más cercano al primero, que ha sido ampliamente representado por la literatura y el arte: desde las imágenes alucinadas de El Bosco hasta Dante, desde las pinturas del barroco colonial americano, hasta las obras de Restrepo. 

 Serie Mano de Dios. Impresión Digital, color. 110 x 70 cms. 2011.
Al respecto el artista nos dice lo siguiente: “El Purgatorio, no solamente era un problema de tipo religioso, sino que también respondía a una forma política que tenía códigos similares o elementos que articulaban un discurso muy parecido, el sentido de la justicia, el sentido de cómo se negocia la justicia, el sentido de ese lugar, de ese espacio-tiempo que hay que atravesar, de purga, de purgatorio para llegar a un estado absoluto, o un estado de condena eterna; entonces los modelos políticos de alguna manera también responden a unos modelos metafísicos”[ii].
En este sentido, El Purgatorio es una lugar donde la Justicia Divina, adquiere extrañas similitudes con la Justicia terrenal; en esta ecuación de similitud, la realidad nacional se ve permeada por elementos de orden religioso que interesan a Restrepo, como los discursos de Monseñor Builes en contra de los liberales en la época de la violencia años 50; la figura de Ezequiel Moreno santificado, quien insistía en que matar liberales no era pecado alguno; un grupo paramilitar que se autodenomina “Los doce Apóstoles” en la década de los noventa;  un jefe paramilitar llamado “Job”; los discursos del ex-presidente Álvaro Uribe Vélez insistiendo que hay que cortarle la cabeza a la serpiente y al mal encarnado en las FARC; o movimientos revolucionarios con matices mesiánicos como el “Sendero Luminoso” del Perú, y el ELN en Colombia apoyado en la “Teología de la Liberación”.  

 Variación sobre El Purgatorio N° 2. Video instalación. 15 mm. 2011.

La figura metafórica del mal –que cobra en el discurso político después del 11 de septiembre la figura del terrorismo-, es una figura que se reinserta permanentemente en los discursos políticos. Es decir que la metafísica permea la política. Así, no solamente la teología y la política serían elementos fundamentales en la obra de Restrepo, sino también un tercer elemento serían los medios de comunicación. En este sentido la imagen que se desprende del cruce de estos elementos, logran abrir un horizonte donde la violencia es la esencia esencial de esas imágenes.
La exposición está compuesta por cuatro variaciones de videoinstalación de El Purgatorio, inspiradas en Dante; dos series de fotografías digitales: “Crucifijos” y “Mano de Dios”; una serie de serigrafías: “Misiones’ y una video instalación compuesta por cuatro proyecciones y cuatro mini-monitores: “Annus Mundi”. Existen dos fotografías al margen, casi silenciosas porque no están reseñadas que hacen parte del conjunto: estas fotos son de archivo: en una vemos a un personaje amarrado a un palo, ya muerto; imagen que nos recuerda a los grabados de Goya "Los desastres de la guerra"; en la otra foto vemos a un representante de la iglesia bendiciendo un elicoptero de guerra antes del despegue. Ambas imágenes hacen parte del archivo de la violencia en Colombia.


Retórica y teatralidad del perdón. 
Dentro del escenario político, particularmente en Colombia el país del Sagrado Corazón, existe un alto grado de teatralidad y puesta en escena de una retórica del perdón. Dentro del proceso reciente por el que hemos atravesado, donde los paramilitares llegan al sacro recinto del gobierno nacional que es el Congreso de la República, y en un acto casi litúrgico piden perdón al país por sus crímenes. Sin embargo, este acto es una verdadera puesta en escena, donde la retórica genera un terreno de apertura para las desmovilizaciones de grupos al margen de la ley, para que el mismo Presidente en esos años, también entrara en esa retórica al mismo tiempo que todo el país hacía lo mismo, donde el perdón y el olvido, se relacionan perversamente impidiendo que la memoria y los testimonios de las víctimas del conflicto político cobren su lugar en la sociedad.

Serie Crucifijos. Impresión digital, color. 110 x70 cms. 2011.
“Al referirse al conflicto colombiano -nos dice el artista-, es muy común escuchar los calificativos de “absurdo” e “irracional”. Se escamotean fácilmente las razones objetivas y así no solo será difícil encontrar una salida política sino que también se da fácilmente paso a la impunidad. ¿No es la “locura” irresponsable de sus actos? O nos sumimos en el terreno de lo inteligible. ¿No es lo “absurdo” imposible de entender? Es innegable que la degradación del conflicto llega al terreno de la locura y de lo monstruoso ¿pero no se trata entonces del “monstruo de la razón”? (…) ¿En esta cómoda coartada de “todos somos responsables” o “todos somos culpables” no se escamotean las responsabilidades reales?”[iii]
En efecto, como nos sugiere José Alejandro Restrepo, la locura, lo absurdo, lo irracional y lo humano, terminan endulzando la violencia misma, que en realidad es terrible, precisamente porque es pensada, es racional y muy humana. En estos términos el perdón para olvidar, se convierten en el lema predilecto de la retórica teatral del escenario político contemporáneo. 

Annus Mundi, Crucifijos, Mano de Dios, Misiones y 4 Variación.
 
Annus Mundi, es una de las otras dos obras que acompañan las variaciones: aquí cuatro relicarios “catódicos” materializados en monitores de una pulgada, sostenidos por una especie de máquina y cuya imagen podemos ver gracias a una lupa que unas pinzas de esta máquina sostienen. Estas “máquinas” nos hacen pensar en el Deus ex machina, que domina todo el universo. Frente a cada uno de los monitores y a la altura del techo, se reproducen las mismas imágenes pero agrandadas. 

Mediante esta falsa proyección (pues las imágenes son proyectadas por otros dispositivos), se acentúa el misterio de la aparición y de la visión. Cada imagen representa el Santo Prepucio/anillo de Saturno el cual recoge el misterio de la ascensión del prepucio de Jesús, para terminar con la disputa aquí en la tierra de quién poseía el verdadero prepucio. La leche materna/Vía Láctea recuerda no sin ironía que el universo es una alusión a la madre creadora de todo el mundo; el ojo/Ojo de Dios que todo lo ve y vigila y por último el ano /Hueco Negro que puede tragar todo el universo o en su defecto expulsarlo en clara postura escatológica. 

 Annus Mundi. 4 proyecciones y 4 monitores de 1 pulgada: Vía Láctea, Ojo de Dios, Hueco Negro, Santo prepucio. 2011.
Esta obra bien pensada y ejecutada logra sin lugar a dudas instalar el humor y la ironía en el corazón mismo de la creencia religiosa. Lo mismo sucede con las Serie Crucifijos (fotografía) donde un Cristo policromado es crucificado a una cruceta de mecánica de automóviles. Este Cristo, así nos haga sonreír está muy lejos de los Cristos de León Ferrari (La civilización Occidental y Cristiana, donde un Cristo está crucificado a un bombardero americano) y Sierra (Piss Cristo, donde un Cristo crucificado está inmerso en orina).  La serie Mano de Dios  retoma unas manos a las que les faltan unos dedos y en medio aparecen los ojos; esta obra extrañamente nos recuerda otras donde el artista alude a Santa Lucía que le han arrancado los ojos. La serie Misiones (serigrafías) muestra a manera de comics como un padre jesuita en pleno diálogo con los indígenas insiste en ir a evangelizar insistiendo en que el alma es inmortal frente al cuerpo.

 Variaciones sobre El Purgatorio N° 4. Fragmento de la grabación de la videoinstalación. 2011.

Adentrándonos en la exposición, hay solamente una de las variaciones de El Purgatorio que quiero resaltar, no porque las otras carezcan de interés, sino que a mi juicio es la más interesante y contundente de todas: la N° 4, dispuesta en la sala principal del Museo, donde por medio de la proyección vídeo y una mínima intervención objetual (dos pedazos de escalerilla de piscina de aluminio), se recrea un piscina donde deambulaban bañistas reales, que encarnan las almas en pena que van de un lado a otro, mientras en el recinto sumergido en la penumbra se oyen frases de penitentes que piden perdón como la siguiente: “Yo le pido perdón a la sociedad colombiana…” Estas frases, hacen parte de un archivo sonoro recolectado por el artista donde las voces de prelados y curas, paramilitares y guerrilleros, hombres políticos y soldados, logran dar consistencia a esa puesta en escena del perdón. Las voces del Álvaro Uribe Vélez, de Monseñor Crisanto Luque, de alias “Ernesto Báez”, de alias “H.H”, de Salvatore Mancuso, de Karina, de alias “Tijeras”, se unen a la Celebración del Te Deum en la Catedral de Bogotá y la Oración al soldado. 

  Variación sobre El Purgatorio N° 2. Video instalación. 15 mm. 2011. Detalle vídeo.

Sobre esta variación el artista nos dice lo siguiente: “Esa variación cuatro tiene algunos componentes; por un lado el medio purificador no es el fuego en este caso sino el agua, y el audio como componente de la instalación sonora son elementos de archivo, que comencé a grabarlos desde la visita que hicieron los líderes paramilitares al Congreso [de la República] en el 2004, y de ahí en adelante hemos asistido a una especie de oficio permanente de retórica como parte del componente de una ritualización, pero completamente vacua.”[iv]

 Variación sobre El Purgatorio N° 1. Video proyección sobre cuarenta grabados en madera de 90 x 60 cms. 6 minutos.

Se trata claro está de una ritualización del perdón pero al mismo tiempo de una banalización del ritual lo que es propio del escenario político-social en el cual estamos inmersos. En definitiva, esta exposición logra una vez más, poner el dedo en la llaga de la creencia religiosa, insistiendo en el papel de los medios sobre la verdad, ironizando sobre las imágenes sagradas y proponiendo una mirada crítica sobre la realidad nacional.
Ricardo Arcos-Palma.
Bogotá, abril, Semana de Pasión del 2011.

notas:

[i] Arcos-Palma, Ricardo. Violencia, imagen y creencia. Reflexión crítica sobre la obra de José Alejandro Restrepo. Revista Ensayos. N° 17 del 2009. U.N.
[ii] El vínculo inquebrantable, lo teológico y lo político.” Entrevista concedida por José Alejandro Restrepo a Carlos Patiño. Programa Meridianos. Universidad Nacional de Colombia. 2011. http://www.prismatv.unal.edu.co/?tx_ttnews[tt_news]=1760&no_cache=1 
La transcripción es mía.

[iii] Entrevista a José Alejandro Restrepo. Material de apoyo al grupo de guías del Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, sobre la exposición, Variaciones sobre El Purgatorio. 2011.

[iv] El vínculo inquebrantable, lo teológico y lo político.” Idem.
La transcripción es mía. 


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1 comentario:

wktk dijo...

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