lunes, diciembre 06, 2004

Vistazo Crítico 35: Oscar Salamanca


Vistazo Crítico 35:


Oscar Salamanca y la fascinacion por la animalidad.


La historia del arte, esta atravezada de referencias a los animales. Desde la prehistoria, cuando los primeros “artistas”, dibujaban los bisontes, venados, mamuts y demas animales en un acto ritual para atraparlos simbolicamente antes de la caza, pasando por las representaciones préhispanicas de la América Latina, donde las figuras animales se mesclan intimamente con las humanas, como la “Serpiente emplumada” en Mexico o los idolos de “Tierra adentro” en Colombia, hasta las recientes obras de artistas contemporaneos como Jeff Koons quién hace escultura con materiales no convencionales como un globo inflado con helio: en la obra “06 Conejo” (06 Rabit 1986), vemos un conejo inflable de color métalico que deviene una especie de espejo; o en otra de sus obras “Balon Perro Rojo” (Ballon Dog (Red) 1994-2000). Las obras del artista méxicano Toledo también hacen alusion a este mundo animal, donde el escorpion, el conejo entre otros inundan sus pinturas y dibujos. Oleg Kulik deviene animal en su performance “Reservoir Dog” (1995): él completamente desnudo, se transforma en perro, y sale a la calle a ladrar a cuanto transeunte encuentra. Asi él ratifica su idea: “The animal thinks, therefore it exists” (El animal piensa, luego existe). En la Grecia Antigua, las representaciones animales “La puerta de los Leones" en Créta y las figuras fabulososas de minotauros, pégasos, centauros y demàs fauna mitologica, magnificamente representadas en escultura, dibujos y pinturas, nos dan una vez mas cuenta del vinculo fundamental entre el ser humano y el animal. En el Oriente lejano, las figuras del “dragón” y el dios “mono”, o el famoso “León alado” de la tumba de Xiao Jing, asi como las figuras del zoodiaco chino, ( y en el occidental también), dan cuenta del amplio camino, recorrido por los animales dentro de la historia de la imagen y del imaginario colectivo de la humanidad. En el antiguo Egipto las figuras demiurgicas colosales de las esfinges y, de los dioses con cabeza de perro, que median y pesaban las almas de los mortales. Durante el Imperio Romano, las representaciones en mozaico de las batallas, luchas y cacerias organizadas por el Emperador, nos muestran toda una serie de animales, importados directamente desde Africa, destinados a las fiestas para divertir al pueblo en el coliceo, donde los gladiadores y esclavos se enfretaban a leones, panteras, elefantes, siervos ... en una sangrienta fiesta. La tradicion Católica, con su representación del pez, la paloma y de la oveja, como símbolos del Critianismo y del bien, asi como la representacion del macho cabrio (antiguo fauno) como la representacion del mal encarnado en el diablo, atravezaron toda la Edad Media. En la India y en Africa (que tanto inspirara a los cubistas) asi como en Australia y en el nuevo continente; enfin, la lista seria extremadamente larga e interminable, pero con ello nos damos cuenta que la presencia del animal en la historia de la llamada “humanidad” es contundente.
Oscar Salamanca artista colombiano (Bucaramanga, 1968), radicado en Barcelona, a sentido esa fascinacion segun sus propias palabras por el animal. Gran parte de su obra (la cual he siguido de cerca, desde Bogota y Barcelona) pictorica y grafica, esta atrevezada por la figura animal. Dicha fascinacion tiene un origen, en la misma historia personal del artista y en la historia del arte: “La leona hérida” bajo relieve magistral de la cultura babilonica, en la cual vemos de una manera realista el sufrimiento de una leona atravezada por las flechas de los cazadores, es el punto de partida de todo una serie grafica y pictural que el artista ha desarrollado los ultimos años. “La “Leona herida”- nos dice el artista -, se ha convertido en objeto de fascinación del cual he extraído elementos plásticos que me han permitido continuar desarrollando ideas sobre la presentación y representación en el dibujo. La Leona herida, dentro de un análisis personal, ha dejado de ser leona, para convertirse en otros animales que al igual que ella han sabido ejercer su influencia. Es el caso del canido, una especie que ha estado presente en todos los momentos de vida. Gracias a su cercanía he podido comprender, justificando mi lugar en el conjunto de la naturaleza. Con el perro he establecido la unión necesaria para conjurar la soledad, ofreciéndome esta íntima relación un dualismo que me habla de antropomorfismo y metáfora agotada”[i]
En efecto, la figura de la “La leona herida”, sirve de sorporte conceptual y visual al artista, para resignificar el lugar que ocupa el animal dentro de su proceso créativo. Las diferentes transformaciones que soporta el animal, le llevan a la figura del perro. Dada a su cercania al hombre, el perro se convierte en el modelo ideal para hacer obra. Pero Salamanca, no lo toma como algo a representar sino mas bien como ese elemento esencial que encarna el “dualismo” entre la humanidad y la animalidad. De ahi que la refiguracion de este animal, se aleja de toda representacion real del modelo. El perro poco a poco va tomando figura humana, sin perder su sigularidad de animal domesticado. Como bien lo enuncia Kulik imitando a un perro en una de sus acciones: la existencia del perro esta dada por su capacidad a pensar. En esta posicion provocadora, vemos caer toda la jerarquia que pone en posicion de privilegio la razon y el intelecto, dando cabida a lo sensitivo, generalmente mal comparado a lo irracional y a lo animal. En el caso de Salamanca, el perro metamorforseandose en ser humano, acquiere todas la virtudes y defectos de este.
El devenir animal, como lo enunciaban Deleuze y Guattari, es aqui una transformacion radical: no es el animal que se humaniza, es el ser humano que se animaliza, o mejor es él quién toma consciencia de su animalidad, como condicion necesaria para un equilibrio existencial. “Los devenir-animales no son sueños ni fantasmas. Ellos son perfectamente reales. Pero de qué realidad se trata? Pues devenir animal no consiste a hacer el animal o a imitarlo, es evidente que el hombre no deviene “realmente” animal, poco mas que el animal deviene “realmente” otra cosa (...) Le devenir animal del hombre es real, sin que sea real el animal que él deviene; y, simultaneamente el devenir-otro del animal es real sin que este otro sea real”[ii]. En efecto, la realidad esbozada por el artista de ese animalidad humana, no es otra que una realidad latente, qui dormia mientras la razon estaba en vigilia. El caracter animal del ser humano es condicionado por la irracionalidad; pero qué significa realmente la sinrazon en un mundo donde el mejor de los equilibrios posibles lo da precisamente el animal y no el ser humano? Segun las palabras de Deleuze y Gauttari, el devenir animal no es en si una tranformacion, sino mas bien un punto de contacto, una “symbiosis” y “una alianza”. Lo que quiere decir que no existe contradiccion sino un dialogo perfecto, en un desquilibrio aparente. Las figuras zoomorficas que alimentaron el imaginario de la Humanidad nos dan cuenta de ello.
En la obra de Salamanca vemos esa alianza, ese matrimonio perfecto entre lo animal y lo humano. En la obra “Mujer animal” (2001), vemos un torso feminino replegado sobre si mismo, que reposa sobre sus cuatro extremidades. No vemos su cabeza. Pero una figura se sobrepone a la manera de una huella digital: la cabeza de un animal (perro, gato jaguar???) generando una sola imagen. La boca del animal se articula perfectamente en el vientre de la figura femenina, generando asi una idea de gestacion. Esta symbiosis nos permite ver, como el devenir-animal de las obras de Salamanca, parece algo impreceptible, pero es en realidad algo gradualmente visible. Sus animales devienen poco a poco reconocibles; en otras ocasiones vemos la metamorfosis en una sola imagen, cuando a la “loba” (2001) se tranforma en una especie de esfinge, o cuando la “Leona herida” (2000) va dando paso a un ser humano que se retuerce del dolor, antes de la muerte. Asi poco a poco la leona atravezada por flechas, parece sovertirse en un San Sebastian, sin necesidad de serlo. La figura animal como mujer, se convierte en otra pintura “Retraro de madre” (2001). Esta pintura nos confirma la idea de fecundidad de la primera pintura. En la figura del perro, el cuerpo una vez mas sin cabeza parece confrontarse a su propia imagen, frente a un espejo...tal confrontacion con su propio doble crea una figura completamente animal, pero esta vez sin cabeza, con dos cuerpos, como para recordarnos que en realidad lo que le queda al animal es la sensibilidad y de eso el ser humano carece en gran medida. “El objeto de mi idea – nos dice el artista -, es explicar el valor del animal como un ser que está cerca al hombre, comunicando para él los misterios del mundo. El animal, a pesar de la devastadora marginación que ha sufrido, producto de la industrialización, continúa siendo una metáfora básica para el arte”.
Enfin, la obra de Oscar Salamanca, es una obra que continua su desarrollo, proponiendo preguntas, mas que dando respuestas, de una manera solida y talentosa, y asignadole el lugar que aun merece la obra de arte para una historia de la animalidad[iii].


Ricardo Arcos-Palma
París, 6 de diciembre del 2004.

notas:
[i] Propósitos del artista extraidos de su texto inedito « Memoria de la imagen cultural”. Barcelona, 2003.

[ii] Deleuze et Gauttari. Mille Plateaux. Schizophrénie et Capitalisme2. Minuit. Paris, 1980. p. 291.

[iii] “La Historia de la animalidad”, es el titulo de uno de mis ensayos en vias de publicacion.

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