lunes, octubre 13, 2008

Vistazo Crítico 60: De lo acontece. Vistazo Crítico a Goya en Bogotá.

Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer. Francisco de Goya.

DE LO QUE ACONTECE. Vistazo Crítico a Goya en Bogotá.


Hace poco más de un mes se inauguró una muestra en la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, que causó mucho interés en el mundo cultural bogotano, no propiamente por su valor artístico, sino por el tratamiento mediático que generó, luego de haberse perpetrado un robo de uno de los grabados perteneciente a la serie expuesta Los desastres de la guerra de Francico de Goya. Tal interés mediático creció cuando uno de los actores (artista) más relevantes del arte contemporáneo colombiano Lucas Ospina decidió -en su estilo habitual escondiéndose tras una máscara o un seudónimo-, atribuirse el robo firmando un panfleto bajo el supuesto comando S-11. El panfleto fue copia exacta del comunicado del ya extinto grupo guerrillero M-19 cuando se atribuyó el robo de la espada de Bolívar. Los medios de televisión y prensa, expertos en crear una tormenta de agua en un vaso, se dedicaron a la tarea de apoyar el libreto donde los ladrones del Goya, podrían ser los artistas mismos, responsables de Esfera Pública (Jaime Ireguí), sitio Internet donde se publicó el panfleto y el mismo Ospina, quien fue convocado por las Fiscalía a rendir indagatoria.
Hoy el público bogotano respira -así como la directora de la Fundación-, pues el Goya fue encontrado en un hotel del centro de la ciudad y nuestros queridos artistas podrán sonreír de nuevo, así la policía tenga ahora una valiosa base de datos tomada del computador de Jaime Ireguí; "en río revuelto, ganancia de pescadores", decía mi abuelo Ricardo Palma, frente al Mar Pacífico. Todo parece volver a la normalidad. Las multitudes acudirán a la exposición, ya no a ver el vacío que dejó la obra, pues ese parecía ser el único interés de los visitantes, sino a ver el cuadro plagiado y recuperado por las autoridades policiales en un operativo digno de película donde los ladrones aun siguen libres. Todo esto me hace pensar en algo que ya Walter Benjamin había enunciado en esos terribles años treinta y cuarenta del siglo pasado: la estetización de la política. Nada más grave pudo sucederle a Francisco de Goya, que olvidarlo a causa de una novela policíaca de muy mala calidad por cierto, digna de los peores folletines mexicanos y colombianos de nuestra tele ¿Cómo es posible que ninguno de nuestros avezados críticos, entre ellos el propio Jorge Peñuela y el priopio Lucas Ospina, se hubiese detenido por un instante al menos a ver la obra expuesta de Los desastres de la guerra? A nadie le importó. ¿Pues que le va importar al mundo mundíbulo mundano de nuestros élite cultural, un tema tan demodé, si ni siquiera eso parece importarle a nuestros gobernantes? Qué la guerra genera desastres, sí eso es una evidencia pero, ¿a quien diablos le importa? Para la muestra un botón: la exposición de Goya en su esencia pasó desapercibida, como pasa desapercibida nuestra realidad nacional, cuando se mediatiza el fracaso de nuestra selección de football en las eliminatorias al mundial, o cuando se mediatiza el crimen de un infante -atroz por cierto-, en los noticieros (telenovelas informativas).
Todas esas cortinas de humo nos impiden ver de frente y claramente LO QUE ACONTECE. Si en algo hemos de agradecer a los ladrones del Goya, y espero esta afirmación no sea pretexto para una pezquiza en mi nombre por parte de las autoridades, es que han hecho visible, al menos a mis ojos, eso que sucederá, eso que HA DE ACONTECER. Estos plagiarios deberían ser recompensados con el honrable título de curadores de arte contemporáneo. Escogieron una de las obras más importantes de esa muestra, la hicieron visible, pese a su invisibilidad. Todo el mundo, gracias a la multipliciadad de la imagen y la divulgación en los medios de noticias, televisión, prensa escrita e Internet, pudo ver la obra sin conocerla. Muchos profanos supieron alfin quién era ese tal Goya, pintor español atormentado por la guerra. El hacer visible lo que no vemos: ¿eso no es lo propio de una mirada curatorial? Pero surge un problema, ese exceso de visibilidad termina opacando algo, encegueciendonos, como cuando miramos el sol de frente sin gafas oscuras. Estamos obnubilados por esa imagen y olvidamos que se trata de un hombre quien de rodillas y con los brazos abiertos mira hacia el cielo mientras su torso se ofrece al enemigo. ¿Va ha ser fusilado? ¿Va a morir como otros tantos en las imágenes que nos muestra Goya? ¿Por qué mira al cielo? No está propiamente rezando ni tampoco pidiendo clemencia. La expresión de su rostro denota desolación. ¿Qué diferencia existe entre este rostro y el de una víctima de la violencia en Colombia? Si no la saben, miren en los semáforos de nuestras calles y encontraran la respuesta. Pero si no la encuentran, la respuesta es: ninguna diferencia.
El cuadro fue encontrado en una habitación del Hotel Torre Central, en una cama, bajo las cobijas. Nada más evocador que esta imagen: el cuadro "Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer" parece dormir tranquilamente en una hotel capitalino. El sueño se ha apoderado de nuestra época, denunciaba Benjamin en esos terribles años treinta y cuarenta del siglo pasado. "Hay que despertar" decía incansablemente el filósofo judío ¿Será que esas palabras tienen algún sentido hoy en día? El cuadro de Goya, así como el de Paul Klee titulado Angelus Novus, que tanto iluminó a Benjamin, nos responde afirmativamente.
Ahora pienso en qué otras obras hubiesen robado los "curadores de arte contemporáneo" del affaire Goya si hubiesen tenido tiempo. Quizá ese grabado que se titula: "Murió la verdad", donde el cadáver de una mujer (alegoría de la verdad), es velado, mientras el coro canta preguntándose: "¿Sí resucitará?" La verdad en nuestro país parece haber muerto, con la extradición de los paramilitares a los Estados Unidos con la complacencia de nuestro gobierno, con la mordaja que se le impone a la justicia en nuestro país y, nosotros asistimos a su funeral sin tan siquiera preguntarnos si resucitará algún día.
La obra de Goya expuesta en la Gilberto Alzate Avendaño merece ser revisitada, olvidando por completo el folletín novelesco que nos impidió verla como debe ser vista, folletín atizado, curiosamente por los artistas contemporáneos, que en un exceso de visibilidad y protagonismo, terminaron opacando una de las obras más importantes de la Historia del Arte expuesta en Bogotá, sobre todo por el contexto en que nos encontramos. El destino de las imágenes es aún impre-visible.

Ricardo Arcos-Palma
13 de octubre 2008

sábado, octubre 11, 2008

Vistazo Crítico 59: CUERPO, ARTE Y PENSAMIENTO. Homenaje académico a María Teresa Hincapié.



María Teresa Hincapié. Performance "Este es mi cuerpo, esta es mi tierra". Ante América. Casa de la Moneda. 2000.

CUERPO, ARTE Y PENSAMIENTO. Homenaje académico a María Teresa Hincapié.

“Hay que reinventar

la anatomía”.

Antonin Artaud. Cahiers de Rodhez.


“Deshaceros del cuerpo

y os quedaréis mudos”.

Federico Nietzsche. Así habló Zarathustra.

El cuerpo “ese gran olvidado” por emplear la famosa fórmula de Antonin Artaud, ha sido objeto de numerosos estudios de orden sociológico, psicológico, histórico y filosófico. Sin embargo dado la inmensa literatura que existe hoy alrededor de esta temática, resta elaborar un estudio serio de orden estético-filosófico apoyado en las Ciencias del Arte. Nuestra investigación entonces se inscribe dentro de ese proyecto ambicioso.

A finales del siglo XIX, Friedrich Nietzsche en su crítica al pensamiento de Occidente y en particular al platonismo, pone en evidencia el lugar de importancia que ocupa el cuerpo dentro del pensamiento filosófico. Esto da como consecuencia, la restauración de la voz del cuerpo - profundamente acallada durante varios siglos -, pues como bien lo demostró la psicología, el cuerpo habla. Pero de qué nos habla el cuerpo? Es ahí donde el arte juega un papel fundamental para poder comprender y entender esas voces del cuerpo. El arte es sin duda alguna el lugar donde el cuerpo – a lo largo de toda la historia -, adquiere su mayor fuerza expresiva.

Ahora bien el cuerpo ha sido pre-texto de la obra de arte a lo largo de toda la historia, desde la Venus de Willendorf hasta los tecnoperformances de Orlan y Stelarc, pasando por el arte egipcio, pre-hispánico, helénico, etc. Sin embargo es en la Modernidad donde el cuerpo padece una transformación radical en el plano representativo. Ya no se busca volver a presentar lo que ya está presente (representación) sino manifestar su presencia tal cual en su esencial denudes. El paradigma mimético del arte que había trazado un largo camino, comienza a desaparecer con la invención del daguerrotipo en el siglo XIX. Es así que el arte del siglo XX se despierta cuestionando la representación en el arte y por ende el cuerpo no escapa a tal cuestionamiento.

Desde los primeros “performances” del movimiento dadaísta, el cuerpo adquiere una fuerza comunicativa y expresiva que van a marcar la pauta de los procesos artísticos. El teatro, la danza y las artes visuales se convierten en el terreno ideal para desplegar la esencialidad estética del cuerpo. Sin embargo hubo que esperar la segunda mitad del siglo XX para encontrar una ruptura total con la representación: los performances, los hapennings y las acciones crean toda una serie de movimientos que tienden hacia la construcción de una obra de arte que se inscribe dentro de lo social. Artistas como Yves Klein, Jina Pane, Michel Journiac, los Accionistas Vieneses, los del grupo Fluxus, Joseph Beuys, Marina Abramovick, crean todo un movimiento artístico que antepone el cuerpo como obra de arte. Años más tarde, en Latinoamérica, artistas como Ana Mendieta y María Teresa Hincapié inician una nueva corriente donde la ecología y el arte hacen del cuerpo un vector fundamental de señalamiento.

En el caso Colombiano, el cuerpo ocupó y sigue ocupando un lugar importante dentro los procesos artísticos relacionados con l plástica. En el terreno representativo del cuerpo se destacan artistas como Débora Arango quienes encontraron en él, el pretexto perfecto para encarnar las contradicciones sociales y políticas de su época. En los años sesentas y setentas con el hiperrealismo surgen artistas como Dario Morales, Heriberto Cogollo, Luís Caballero que le dan al cuerpo un tratamiento algo anecdótico es verdad, pero lleno de poesía visual entre erotismo y sensualidad. Pedro Alcántara y Carlos Granada dan una visión corporal donde la tensión entre política y sociedad encuentra eco en la carne y el cuerpo deviene ese terreno ideal para poder comprenderla y asirla.

En los años 80s surge con fuerza un grupo de artistas que generan la ruptura con el plano representativo del cuerpo. María Terese Hincapié que proviene del teatro, crea “escuela”, junto con Rolf Abderhalden, Adolfo Cifuentes, Alfonso Suárez, Alvaro Restrepo (danza), Dioscórides Pérez. María Teresa Hincapíe trabaja con el grupo de Teatro Acto Latino, dirigido por Juan Monsalve. Luego comienzan a verse nuevos nombres de la generación de los noventas[i], como Costanza Camelo, Raúl Naranjo, María José Arjona, Alonso Zuluaga, Wilson Díaz, Erika Mabel Jaramillo, Rodrigo Soler, los de los grupos A-Clon y Nómada, Fernando Pertuz, Edwin Jimeno, entre otros. El auge de la performancia y las acciones plásticas durante las dos últimas décadas del siglo XX en el país obedece a varias razones que analizaremos en nuestra investigación[ii] pero la principal tiene que ver con una marcada ruptura con la representación, que si bien es cierto llega con cierto retrazo en nuestro medio, se asume con radicalidad. El ya famoso “Festival de Performancia” en Cali, creado en 1997 se ha convertido en el escenario donde confluyen los artistas nacionales e internacionales que aún siguen trabajando con el cuerpo desde un plano de vista no representativo.

Solamente existe en nuestro medio, un trabajo investigativo de orden teórico que hace referencia a las artes del cuerpo: “Actos de Fabulación” de la filósofa Consuelo Pabón[iii]. Este trabajo deja abierto un terreno que indudablemente ha servido de soporte a varios trabajos - entre ellos el mío-, logrando situar a los protagonistas de las artes del cuerpo en Colombia y convirtiéndose así en un referente importante de la Teoría Crítica y las Ciencias del Arte en nuestro país[iv]. Nuestra investigación pretende contribuir a llenar ese enorme vacío con un estudio serio, no solamente apoyado en la descripción (catálogo) sino también en el análisis e interpretación.


I Cátedra Franco-Colombiana de Altos Estudios sobre arte, cuerpo y pensamiento.

Esta primera cátedra[v] que se desarrollará en homenaje a la artista recientemente fallecida, María Teresa Hincapié, cuya obra está aún por estudiarse seriamente, tendrá como tema central: cuerpo, arte y pensamiento. La cátedra es un producto académico del Grupo de Investigaciones en Ciencias del Arte-GICA que se desarrolla en asocio con la Dirección de Investigaciones y la Decanatura de la Facultad de Artes-ASAB de la Universidad Distrital y cuenta con el apoyo de la Vicerrectoría Académica , Vicerrectoría de Sede, la Dirección Nacional de Divulgación Cultural de la Universidad Nacional , el Museo de Arte Moderno de Bogotá y la Embajada de Francia en Colombia, particularmente del Agregado en cooperación educativa. Cuerpo, Arte y Pensamiento se llevará a cabo del 16 al 31 de octubre del 2008 y pretende reunir a los más destacados investigadores y artistas nacionales como internacionales. Entre ellos destacamos la presencia de los profesores François Soulages de la Universidad de Paris VIII, Jean Da Silva de la Universidad de Paris I, Eugenia Vilela de la Universidad de Porto-Portugal, Paula Sibilia de la Universidad Federal Fluminense-Brasil y Marco Tonelli de la Academia de Perugia-Italia. Entre los nacionales destacamos la presencia de Bruno Mazzoldi, José Alejandro Restrepo, Rolf Abderhalden, Carlos Araque, Gustavo Chirolla, Víctor Viviescas, Amalia Boyer, Fernando Duque Mesa, Miguel Huertas, Santiago Rueda Fajardo, Consuelo Pabón, Ivan Segura-Lara, Angela Patricia Chaverra, Gabriel Restrepo, Sonia Castillo, Carlos Eduardo Sanabria, Marta Rodríguez, Alvaro Corral, Isabel Ramírez, Pedro Pablo Gómez, Pablo Acosta Lemus, Dioscórides Pérez, Ricardo Rivadeneira, Rafael Mauricio Méndez, entre otros.Sus investigaciones darán cuenta de la relación del cuerpo con el mundo que nos rodea y así rendir un homenaje desde la academía, la cuál dejó de lado a una de las más importantes artistas latinoamericanas como María Teresa Hincapié.

La Cátedra Franco-Colombiana de Altos Estudios en su primera versión, abierta al público en genreral, pretende anudar varias investigaciones alrededor del cuerpo y su relación estrecha con el pensamiento y las Ciencias del Arte y espera contribuir en el futuro al enriquecimiento del discurso académico dentro un proyecto de apertura académica que desborda la fronteras físicas y mentales, estas últimas abundantes y difíciles de desbordar.

Ricardo Arcos-Palma.

Bogotá 10 de octubre del 2008.

Notas:

[i] Sobre este capítulo de la investigación, se puede consultar el texto en Internet “El performance en Colombia a finales del siglo XX. Apuntes sobre una generación olvidada”., publicado inicialmente en la revista virtual reflector.

http://www.reflector.unal.edu.co/elperformanceencolombia.swf

[ii] Esta investigación en desarrollo, denominada El cuerpo entre la representación y la presencia. Relación cuerpo y arte durante el siglo XX en Colombia”, está inscrita en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universiad Nacional de Colombia sede Bogotá.

[iii] PABON Consuelo. Actos de fabulación. Selección de ensayos sobre el campo del arte 2005. Bogotá: IDCT. 2006. pp. 120-177. Este tema la filósofa lo sigue desarrollando en su tesis doctoral de Filosofía en la Universidad de Paris VIII. Durante el año 2000 lo socializó en el evento "Pentagono" del Ministerio de Cultura de Colombia en el seminario Arte, cuerpo y pensamiento, desarrollado en la Biblioteca Nacional en el cual participé como conferencista.

[iv] A apropósito de este campo del saber, en Colombia se funda el primer Grupo de Investigaciones en Ciencias del Arte en el 2006, inscrito en la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad Nacional en Colciencias. La Facultad de Artes de la Universidad Distrital y el Grupo de Investigaciones Poïesis XXI lideran la creación de la Maestría en Artes Y Ciencias del Arte en cooperación con la Universidad de Paris I. Ellos mismos han firmado recientemente un convenio siendo los fundadores de la Red Franco-Latinoamericana de Estética Y Ciencias del Arte.

[v] Mayores e inscripciones: Dirección de Divulgación Cultural, Universidad Nacional de Colombia. Bogotá. 3165000 ext. 17610- 17613. dircultura@unal.edu.co. Para escuchar sobre la cátedra franco-colombiana consulte la versión virtual de U.N Radio del 10 de octubre en el programa La Nacional Cultural. Nacional Cultural

http://www.unradio.unal.edu.co/Programas/073/001.html

nota bene:
La profesora Marta Rodriguez del Instituto de Investigaciones Estéticas, tiene una investigación adelantada y en la Maestría de Historia y Teoría del Arte de la Universidad Nacional se han desarrollado trabajos sobre la obra de María Teresa Hincapié, donde se destaca la tesis de Magda Bernal de Herrera titulada: Un anzuelo y el Salmón. María Teresa Hincapié: camino hacia lo sagrado.

Vistazo Crítico 144: Estefanía García Pineda y Cerro Matoso.

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