martes, mayo 10, 2011

CARTA ABIERTA A GUILLERMO VANEGAS.



 EL SUEÑO DE GUILLE O LA PESADILLA DEL ESTUDIANTE MEDIOCRE. 
Carta abierta a Guillermo Vanegas.

Ante un texto de Guillermo Vanegas, publicado en Esfera Publica, donde otra vez yo soy el blanco de sus ataques (al menos esta vez no es un seudónimo) va esta carta de respuesta. Vale la pena preguntarnos al mismo tiempo, ¿por qué algunos protagonistas de Esfera Pública ( Vaughan, Albarracin, Ospina, etc) persisten INCESANTEMENTE en tomarme como blanco de sus ataques? El texto de Vanegas que va en esa dirección y que pretende ser crítico con un programa de maestría, uno de los más importantes del país, es completamente desenfocado, calumnioso, injurioso e injusto con los colegas que hacen parte de este programa, profesionales de renombre nacional e internacional; además, el centrar su ataque a mi gestión, que no tiene ni un año, es un verdadero despropósito. Todos saben que cuando uno asume un cargo administrativo como el que yo ostento, recoge buena parte de la administración anterior. Vale la pena aclarar que el señor Vanegas ha estado ausente de esos procesos, pues cuando fue alumno nuestro, fue en el periodo del 2008 y 2009 y en ese momento la maestría estaba dirigida por otro colega. Lo invitamos a que en vez de estar regando tan mala leche pro todo lado, pida reintegro al programa y se gradue con honores si es que es capaz de tamaña empresa. En fin, al mal tiempo buena cara y aquí va la respuesta con algo de humor. Espero no le caiga tan mal esta sentida respuesta por humor al arte. 


Un día Guille soñó que podría ganarse la vida como profesor universitario y salir del hoyo. Tras haber estudiado pregrado de psicología en una universidad del Estado y, ganarse un premio de ensayo patrocinado por el extinto IDCT, otorgado por unos jurados que lo han inflado hasta no poder más, se enteró que su sueño podría ser realidad, pero “solamente si saca un diploma de maestría mijo”, o "le carga la maleta a un profesor" le aconsejaron sus mentores que hicieron lo mismo y, que son los mismos que despotrican de la universidad pública mientras ésta les paga su año sabático o les financia sus estudios doctorales. Decidió entonces ponerse a estudiar: “qué vaina otra vez tener que entregar reseñas, leer libros pesados y asistir a clases” se dijo el pobre Guillermo Vanegas, soltando tremendo suspiro; pero tomando fuerzas quién sabe de dónde diablos y endeudando hasta el alma, decidió matricularse en un programa de postgrado de la Universidad Nacional de Colombia.

Sin embargo, su sueño implicaba ciertos sacrificios como levantarse temprano, ir a la biblioteca, escribir como un condenado, leer y lo peor, pagar una matrícula que para nada es regalada, así el diploma de maestría sea de una universidad pública, que por cierto de pública tiene ya muy poco.

Su ingenuidad le llevó a pensar que obtendría su diploma con el anhelado sueño de ser profesor universitario, con el sólo hecho de estar matriculado. Pero no fue así.

Su sueño rápidamente se tornó en una verdadera pesadilla cuando los profesores del programa universitario le exigieron reseñas, ensayos, y lo mínimo que se le exige a todo estudiante: asistencia. Desde entonces decidió irse por la más fácil: ser parte del "prestigioso" grupo de curadores, que se reparten el presupuesto del Ministerio de Cultura: LO. De su curaduría Préambulo, premiada con una buena cantidad de dinero, salieron reflexiones tan profundas como la que se puede ver y escuchar pinchando aquí. Aunque no todo tiene éxito como cuando pretendió curar la obra de Antonio Caro sin su permiso y todo se le fue al trasto cuando el artista le exigió que no siguiera utilizando su nombre.

Nuestro aventajado estudiante optó por marginarse completamente de los pocos seminarios que inscribió y no se supo más de este connotado personaje, hasta que la universidad le recordó que había perdido su condición de estudiante por el simple hecho de haber postergado su matrícula (sin pagar) en varios semestres y pretendiendo estar terminando su tesis sin ser estudiante regular.

Acto seguido el pobre Guille, decidió emprender una batalla, de entrada perdida, contra el programa de maestría que le abrió las puertas. De ahí mi respuesta a su carta. El pobre Guille pensó que obtener un diploma de maestría de una universidad pública, como en la Universidad Nacional de Colombia, era tan fácil como entrar en triciclo pedaleando perezosamente por la entrada principal de la institución y salir en poco tiempo por otra puerta con el mismo ritmo y con un diploma Honoris Causa bajo el brazo. ¡Qué ingenuo!

Su ingenuidad, inspirada en algunos personajes que denigran de los profesores, siendo profesores y  escupen sobre la universidad pública, mientras éstas les paga su año sabático y un sueldo digno,  le ha llevado a dejar su sueño por el suelo. Y lo peor ha logrado demostrar que la ignorancia es Reina y Soberana de aquellos que permanecen en el hoyo o en la olla. “Adiós maestría, adiós mis milloncitos, adiós a la posibilidad de ganarme unos pesitos de más como profesor magister de una universidad” se lo escuchó rebuznar en los predios del Alma Mater con el rabo entre las patas.  

Ricardo Arcos-Palma.

post-scriptum

Acabo de ver el nuevo post de nuestro querido Guille en Esfera P. Sin duda ahora sus queridos escuderos Albarracin &  company van a socorrerlo. Un poco de diversión para la jauría. ;-] pero mientras tanto, estimado Guillermo Vanegas siente cabeza y pida reintegro, aún está a tiempo y siempre las puertas del programa que tanto le quitó el sueño estan abiertas para usted.

post-scriptum dos:
El Comité Asesor del programa que yo dirijo, la Coordinación y el Consejo de Facultad han dado su aval, luego de que Guillermo Vanegas haya pasado una carta a la coordinación pidiendo el reintegro. Me alegra mucho que haya sentado cabeza y para que no sienta que todo ha sido una pérdida, logre terminar su tesis, esperamos con honores. Y ahora pues nada, a asumir su papel de estudiante.

post-scriptum tres:
Nuestro aventajado estudiante finalmente logró terminar su tesis que tanto le quitó el sueño. Pero como no se le puede pedir peras al olmo, los jurados de tesis le dieron una lección: su tesis ni siquiera fue aprobada. !Qué lástima¡ Enfin, tendrá sin duda que seguir fungiendo y fingiendo de profesor de historia y teoría del arte; qué vergüenza para sus estudiantes. Increíble pero cierto. Y conste que yo ya no estaba de director del programa en cuestión. 

Vistazo Crítico 145: John Nomesqui: naturaleza, tejidos y reciclaje.

JOHN NOMESQUI: NATURALEZA: TEJIDOS Y RECICLAJE.   En estos tiempos hablar de Arte y Naturaleza se ha convertido en un lugar común...