miércoles, enero 29, 2003

Vistazo Crítico 28: Arte, cosa seria?



Vistazo Crítico 28: Arte cosa seria?

El siguiente texto, fue publicado incialmente en la revista colombiana Semana version on-line . En él trato de aproximarme con humor e ironía a la convocatoria y posterior exposición "Todo sobre George", que realizó el espacio independiente La Rebeca en Bogota, dirigido por Michèle Faguet quién a su vez co-dirige michica, un espacio on-line bastante interesante de arte contemporaneo que toca lo vanal, y lo intrascendente dentro de la producción del arte contemporáneo, así como se sitúa dentro del movimiento de defensa de los animales. La propuesta de esta convocatoria gira entorno a la "seriedad", según las palabras del crítico y gestor cultural Jaime Cerón y la propia Faguet. Así pues, un tema como este no podia escapar al buen humor de la crítica o mejor, digamos, que el siguiente texto es realizado por humor al arte. R. A-P.

Arte: cosa seria?

"Los artistas crean lo cómico; habiendo estudiado
y reunido los elementos de lo cómico, ellos saben
que tal ser es cómico, y que tal otro no lo es que a condición
de ignorar su naturaleza; así mismo que, por una ley inversa,
el artista no es artista que a condición de ser doble
y de no ignorar ningún fénomeno de su doble naturaleza".
Charles Baudelaire. De l'essence du rire.

Se tiene una idea - equivocada en ocasiones -, que el arte es un asunto de extrema seriedad. Así como en otras ocasiones también, se cree que es pura "mamadera de gallo". La primera idea, nos hace pensar en las obras de arte que hay que ad-mirar, y remirar, con respeto y admiración, bajando la cabeza y casi arrodillándose frente a ellas, imaginando que esa cosa que vemos es algo realmente serio: como lo hacen los espectadores frente a La Monalisa de Leonardo Da Vinci en el museo del Louvre, como si se tratara de un objeto de culto casi religioso, donde el anonadado espectador apenas se atreve a murmurar. La segunda idea nos remite concretamente a la historia del arte del siglo XX. El arte no solamente no es serio, sino que es de mal gusto, decían los dadaistas hace casi un siglo, en clara actitud provocadora frente al arte burgués. El siglo XX se despierta entonces con una gran carcajada de parte de los artistas que hacian "obras" que escapaban a esa seriedad y sobriedad que envolvia la obra de arte. Carcajada que atravezó toda la Modernidad hasta nuestros días: la famosa conferencia de Tristan Tzara por ejemplo, en la que no hubo discurso, sino una acción plástica, donde el artista sacaba de un maletín, una serie de calcetines y los tiraba al aire. Los bigotes de la Monalisa pintados por Dalí y la versión de Duchamp donde con humor el artista se aproxima a la teoría freudiana de considerar que Da Vinci era homosexual y que su "autoretrato" era una manera de travestirse. La fuente (orinal) de Marcel Duchamp, que en realidad era una farsa para burlarse de un jurado de arte, donde él mismo hacia parte. La famosa Mierda de artista de Manzoni, quien en latas de conserva, prentendió enlatar sus propios escrementos. Koons con su famoso y ficticio matrimonio con la actriz porno Ciciolina, de donde surgió una pelicula porno y varias esculturas. En fin la lista sería interminable. Eso nos demuestra que el arte puede ser un divertimento: que en ocasiones está provisto de una clara actitud crítica e irónica, frente así mismo y los mecanismos que le validan, frente a la famosa seriedad del arte.
Hasta ahí todo va bien. El problema surge, cuando aquello que era broma, una burla, un divertimento, pura "mamadera de gallo", se toma en serio. Eso sí que es un problema. Y el problema parece escaparse de las manos de los mismos artistas, cuando estos asumen, lo que en principio era tomadera de pelo, como algo serio. El conocido caso de Duchamp y su fuente-orinal por ejemplo: eso que un principio fue tomadera de pelo, se convirtió nada menos ni nada más, que en el paradigma del arte de la segunda mitad del siglo XX. A tal punto que el mismo Duchamp termino por creerlo. Es decir que él mismo termino convencido que en realidad existe algo de serio en la burla y el humor.
En Bogotá-Colombia, el espacio independiente La Rebeca - dirigido por Michèle Faguet -, decidió "quitarle lo serio" al arte, como lo explicó la propia Faguet en una nota publicada en el diario El Tiempo. Eso significaría que en Bogotá hay arte sério. Pero bueno, para no perdernos en meandros especulativos de lo que es considerado como serio y aquello que no lo es en el arte capitalino, sigamos. Entonces, para poder quitarle seriedad al arte: se hizo una convocatoria abierta donde el tema fue "Todo sobre George", donde el nombre alude, no al gringo (mamerto!), sino al perrito de Faguet, que convivió "con artistas emergentes de México y Colombia", como según se especificó en la convocatoria. Digo convivió, pues según lo publicado en la pagina web de La Rebeca, parece ser que al pobre lo atropelló una buseta antes del día de la inauguración de la exposición. Esto a los ojos de profanos puede ser tomado como algo que escapa a lo "tradicional", no me refiero a la muerte del perro claro está, echo muy común en las calles de Bogotá, sino la exposición en si. Cómo? Hacer una convocatoria artística alrededor de un perro? Qué es esto? Podrán preguntarse algunos sorprendidos y quizá indignados. Lo que si es cierto es que algunos artistas se tomaron la cosa en serio y participaron en la famosa convocatoria que se abrió al público en estos días, en la galeria Valenzuela & Klener, quién presta su espacio para que La Rebeca funcione. Hasta la misma Faguet parece haberse tomado en serio la cosa, pero, por qué no si Duchamp también lo hizo? No hay que sorprenderse, pues aunque este mecanismo algo dadaista, por su forma más que por su contenido, y por ende extremadamente moderno, aun parece seguir teniendo sentido en el contexto bogotano. Y además, por qué no un perro (George), como objeto y sujeto artístico? Michèle Faguet, lo sabe mejor que nadie, pues de donde ella viene, l'égalité, la liberté et la fraternité, son tan vastos que también cubren a los animales en especial a los perros: cementerios para perros, asociaciones como la de Brigitte Bardot, que les defienden de los abusos de sus amos; moto-aspiradoras, para recoger sus generosas ofrendas escatológicas, que por cierto, cuando las moto-crottes, no pasan, el pobre transeúnte se ve en serios aprietos. Enfin por qué no un perro como objeto de arte, si despierta tantas elucubraciones? Pues como dijo el crítico Jaime Cerón, que alguien dijo: George " es un individuo mexicano, de pequeña estatura, piel oscura y baja alcurnia", razgos estos, segun Cerón, que se han convertido en cliché de lo latinoamericano en el contexto internacional. Además, no hay que olvidarlo, los perros han sido protagonistas de nuestro imaginario colectivo alimentado gracias a Hollywood: basta con recordar a Rintintín, Lasi y a Bengi claro está, sin olvidar a Laica la perra astronauta entre otros. Entonces, por qué no George como "aglutinante" de la producción de artistas emergentes? En este caso se cumple a cabalidad lo del dicho popular "el perro el mejor amigo del hombre" ( y el de la mujer claro está para dar gusto a las feministas), y al parecer de los artistas. Y al que le gustan los gatos? Me pregunto mientras mi gata me mira inquisidoramente... pues bien, eso es otro asunto, pues en cuestión de gustos no hay disgustos y valga la pena decirlo: asi sucede en el mundo mundibulo del arte.
Pero que a nadie le quede la menor duda, que los artistas, gestores culturales y críticos, también se divierten, pues quién dijo que el arte es cosa seria, y aburridora, sobre todo en un país en guerra como Colombia, donde la miseria es enorme y la corrupción también lo es? George qué perrada!

Nota bene: espero que mis amigos de Bogotá, no se tomen tan en serio este vistazo crítico.

Ricardo Arcos-Palma
Paris, 29 de enero del 2003. Archivo vistazos críticos

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