lunes, julio 22, 2002

Vistazo Crítico 22: Erwin Wurm

ERWIN WURM ENTRE EL ELOGIO
DE LA PEREZA Y LA IRONIA


En la historia del arte, Austria es un país que se dió a conocer en el periodo Moderno por los accionistas vieneses, quienes reaccionaban - contra la violencia de la guerra -, de una manera violenta. Hoy Austria parece atrapada dentro de una cierta pesadez histórica, donde el partido de la derecha hace coaliciones con la extrema derecha para compartir el poder y, los austriacos parecen más que nunca, estar bien dormidos... Peter Handke el conocido escritor austriaco al final de los 80s nos dice en su famoso "Ensayo sobre la fatiga": "A caso no es, de toda evidencia una opinión? No es una opinión, sino una imagen: pues lo que yo pensaba, lo estaba viendo. Entonces lo que es opinión, y quiza inexactamente, es posiblemente la palabra "pueblo" (...) ese "monton de sinfatiga, terco, condenado, a no reconocer sus errores, su desconcierto, y a girar en círculo sin parar". Esta reflexión de Handke nos hace pensar en la obra del también austriaco Erwin Wurm (1954), cuya obra pude descrubrir hace pocas semanas, y que ahora podremos compartir con los lectores de Vistazos Críticos.

Echemos pues un vistazo crítico a su obra. Este artista hace el elogio no solamente de la fatiga, sino también de la pereza, como si la única opción que le queda al ser humano es resistir al mundo del trabajo, haciendo "nada" productivo. El título de sus obras son muestra de ello: "Quédese en pijama todo el día", " fúmese un cacho antes del desayuno", "cambie de camisa de vez en cuando", "duerma durante dos meses", " sea muy perezoso para argumentar"," no responda nunca".. .etc .

Evidentemente la fatiga es distinto de la pereza: la fatiga sobreviene luego de una intensa actividad, física o intelectual. La pereza en cambio, es un estado de ánimo que hace que cuerpo entre en reposo. Pero la pereza puede ser el mejor antídoto para la fatiga por paradógico que parezca. En la obra de Wurm, vemos varios elementos interesantes: la fotografía parece desbordar el límite que le separaba de la escultura. En los albores de la Modernidad, Auguste Rodin incluyó dentro su proceso escultórico la fuerza de la fotografía. No solamente utilizaba ésta para ver los contrastes lumínicos de sus obras sino que también la idea de negativo y positivo estaba íntimamente ligada a la escultura en bronce que comienza con positivos (el volumen en arcilla) para seguir con negativos (el vaciado o molde) y terminar en positivos. Rosalind Krauss ya nos había mostrado como Lo fotográfico impregna los procesos esculturales contemporáneos. Las esculturas minimalistas de Serra, Morris o André, ponen en evidencia ese carácter repetitivo, y serial propio de la fotografía.

Pero Wurm va más allá: Qué es la escultura? Parece ser su pregunta fundamental. Para intentar responder, él crea sus "esculturas de nada": un conjunto de vitrinas donde aparentemente no hay nada. Sin embargo, si nos acercamos vemos el polvo que el tiempo ha instalado al interior o sobre la superficie del vidrio. Esto nos acerca a la fotografía que tomó Man Ray sobre uno de las obras de Marcel Duchamp, donde se ve el cultivo de polvo que le cubría. Esta experiencia le llevó a Erwin Wurm hacia sus "esculturas blandas" , donde el cuerpo, gracias a diferentes movimientos modifica y transforma un pullover . Esta obra tiende a contradecir la rígidez y la monumentalidad propia de la escultura moderna. Su más reciente obra son las "esculturas efímeras" : con la ayuda de la fotografía y el video, el artista materializa y congela acciones que no duran demasiado tiempo: un hombre que parece estar acostado en una calle congestionada de Pekin, pepinillos entre los dedos de sus pies, un vigilante que exprime cuatro naranjas con sus manos y pies simultáneamente, una mujer dentro de una caneca de basura donde solo vemos sus pies, o el artista mismo tratando de caminar sobre pelotas de tenis, en una inevitable pérdida del equilibrio y caída constante. En otra de sus obras el video nos muestra la acción siguiente: "El hombre que ha tenido una vasija sobre su cabeza durante dos años". Un personaje lleva a todos lados su vasija blanca, a la piscina, al supermercado...Vasija se traduce como "Schüssel", que es al mismo tiempo el nombre del primer canciller (presidente) austriaco que llegó al poder gracias a las alianzas con la extrema derecha hace unos años. También vemos como los objetos se tranforman en otra cosa: dos camas de hotel, invertidas se tranforman en el última cosa que sugiere el reposo, o un automóvil obeso: donde vemos como la obesidad puede también tocar los objetos. La obesidad aquí es tratada como símbolo de opulencia, propio de las sociedades de consumo.

En el universo de Erwin Wurm, vemos como lo absurdo, lo cotidiano se mezcla con mucho humor e ironía. La fotografía en su caso deja de ser un simple soporte o registro para devenir escultura, objeto en sí mismo que ocupa un espacio. El filósofo Emanuel Levinas, a quién el artista hace referencia con frecuencia, afirma que toda obra de arte es una escultura, una estatua donde el tiempo se ha detenido. Por el hecho de asumir la tridimensionalidad los límites de la imagen tocan lo escultórico. Inevitablemente, las fotografias de Wurm, siguen colgadas en la pared, pero su caracter objetual es evidente. El cuerpo en las obras de Wurm, así como su propio cuerpo, son pre-texto para la escultura. Un cuerpo que hace resaltar el espacio inviertiendo el sentido de lo que comunmente vemos: por ejemplo de los orificios de la fachada de un edificio, de una casa (ventanas, puertas), o de recipientes como una caneca, "salen" o "entran" torzos de hombres o mujeres, piernas, brazos, creando una sensación de mundo al revés: donde está el arriba o el abajo? El personaje está de pie o acostado? Con este hábil procedimiento, Wurm hace de la escultura - y de la acción plástica-, un mecanismo para subvertir lo que estamos acostumbramos a ver.

Ricardo Arcos -Palma
París, julio 22 del 2002.

No hay comentarios.:

Vistazo Crítico 144: Estefanía García Pineda y Cerro Matoso.

LATITUD CERRO MATOSO Hacia una geografía corporal del conflicto " Yo viajo para conocer mi propia geografía ".  P...